lunes, mayo 29, 2006

Demasiados?


El diario español El Mundo publica los resultados de una encuesta que refleja la opinión de los españoles respecto a la inmigración en su país: El 69% de los españoles cree que en España hay un número 'excesivo' de inmigrantes.

Es interesante preguntarse a qué se refiere la gente como "excesivo". Cómo puede la gente medir el grado "adecuado" de la inmigración en un país? Cuánto es mucho y cuánto es poco?

A diario se insiste desde los medios de comunicación sobre los beneficios de la entrada de inmigrantes. Se dice que los que llegamos a estas tierras colaboramos para pagar la pensión de los jubilados actuales, aportamos al pobre índice de natalidad del país y engordamos a la necesitada Seguridad Social.

Sin embargo, más allá de las estadísticas, la gente responde con sus impresiones y sentimientos: "Hay muchos", "hay demasiados".

Me pregunto a qué concepciones responde esa actitud, si se puede relacionar con un incipiente racismo o se basa en un criterio profundo y deconocido en el que deberían ahondar un poco más los gobernantes.

10 comentarios:

Eduardito dijo...

a veces uno sabe cuando algo es excesivo. por ejemplo: sos excesivamente pelotudo.

Diego dijo...

Sos un imbécil. Si por lo menos las ideas vacuas que tenés sobre la vida, las supieras expresar gramatical y ortográficamente bien... Pero ni eso. Infeliz.

Dolores dijo...

Y tus dos "comentaristas" son unos maleducados que no saben expresar sus ideas de una manera respetuosa y civilizada...

Suerte Jorge!

Jorge dijo...

prefiero el pobre estilo de expresar mis ideas antes que necesitar intercalar insultos cada dos oraciones.

a partir de ahora, por respeto al resto de los lectores de este blog, voy a borrar los comentarios que recurran a agresiones.

podes seguir participando, si te interesa el diálogo civilizado. sino, ya sabés que este no es tu lugar.

Dieguistico! dijo...

Me pregunto... ¿Hay alguna forma de medir objetivamente la cantidad óptima de españoles en España, o estadounidenses en los EEUU? ¿Alguien me puede explicar qué tienen de intrínsecamente distinto una persona nacida de un lado de una frontera y una nacida del otro?
¿Por qué existe esa inclinación a hacer diferencias entre las personas en función de algo tan arbitrario y antojadizo como la línea imaginaria que marca una frontera entre países?

Dieguez dijo...

Yo creo que por respeto al resto de los lectores, deberías dejar de mentir. Como dijo el poeta: "violencia es mentir".

(Me muero de ganas de insultarte, pero no lo voy a hacer para no darte motivos para borrar este comment.)

Jorge dijo...

no te preocupes, que los cuatro gatos locos que leen mis comentarios tienen inteligencia suficiente para saber si algo es mentira o no.

y si algo no es cierto, siempre estarás vos para avisar...

sería bueno que des el mismo ejemplo desde tu blog.

Jorge dijo...

Diego H. Goldman:

Lo curioso es que los inmigrantes entran a España para hacer trabajos en los que son contratados por los mismos españoles: desde empresarios hasta particulares (empleo profesional, servicio doméstivo, cuidado de ancianos, etc.)

y aun así rechazan lo mismo que, por otro lado, disfrutan.

Sergio Flores dijo...

Tal vez lo que los españoles rechazan es el espectáculo de las pateras cargadas de africanos que llegan a la costa española; los atienden los médicos; los sueltan en territorio español y se pierden. O los asaltos a la frontera de Ceuta y Melilla con Marruecos, donde cientos de inmigrantes africanos rebasan la cerca, son capturados por las autoridades españolas y llevados a España, donde se pierden también. Debe haber un elemento fuerte de racismo, pero es obvio que esos inmigrantes no se van a adaptar a la vida europea: nada en su cultura ni preparación los hace candidatos a ganar aceptación de la sociedad que creó el país anfitrión. Supongo que los españoles hacen diferencias entre inmigrantes legales y los que no lo son. Y si no lo hacen es un punto más en el que la gente (o "el pueblo") expresa una opinión totalmente contraria a la de las elites que gobiernan Europa.

Marta Salazar dijo...

pero qué horror! qué agresividad tiene alguna gente en Argentina, si ya parecen europeos! qué vergüenza!

A mí me gustó tu artículo Jorge, sigue adelante! Te puse un enlace.

Qué vergüenza que gente de otros países vean que hay gente tan mal hablada en Argentina!