
Clarín se apena por los balseros cubanos que durante años han estado escapando del régimen castrista cuyo desastre parece que por fin empieza a salir del armario.
El periódico considera que la única historia que se puede hacer a partir de Cuba es la de los que escapan.
Acaso no merecen también una buena nota los que se quedan?
No ameritaría una doble página las historias de millones de cubanos que han vivido esclavizados en la isla durante décadas?