jueves, abril 27, 2006

Abriendo el paraguas


Ya empiezan los jerarcas del régimen castrista a dar advertencias y consejos ante el inevitable recambio generacional y las consecuencias que se sobrevienen por la avanzada edad del «coma andante» Fidel Castro.

Según cuenta el diario mexicano La Jornada, el hermano del próximo octogenario Castro está pidiendo unidad a las fuerzas militares para garantizar la supervivencia del nefasto régimen comunista de la isla.

Otros miembros de la casta gobernante también están haciendo lo mismo.

Qué suerte! Se les viene la noche. Por fin!

Por una Cuba Libre!

PD: Lamento que el payaso del birrete y la barba acabe sus días plácidamente en una cama, al estilo Pol Pot, y no destronado y humillado como realmente se merece.

3 comentarios:

Louis Cyphre dijo...

Carlos Alberto Montaner viene siguiendo esto de la transición de Cuba y ofrece varios escenarios. Entre ellos, unas reformas cosméticas a cargo del hermano de Fidel y que todo siga más o menos igual.

Como decía El Capitán Piluso, algo sucederá.

Alejandro A. Giuffrida dijo...

¿Por una Cuba libre?
Seguramente, muchas críticas podrá recibir el gobierno cubano, pero es importante contextualizar siempre dónde está cuba hoy. No soy partidario de la politica que emplea, pero lo cierto es que sus paises vecinos mueren de hambre y esclavitud, día a día. Y si vamos a criticar a un país de Centro América, primero tenemos que analizar a América central (es inevitable, por mucho que deteriore nuestro posterior análisis).
Siglos de explotación, demuestran que sin un cambio por parte del país, nada cambia... Haití y El Salvador, nos lo pueden demostrar, lamentablemente.

Jorge dijo...

alejandro.

no estoy de acuerdo con que la experiencia de los países de la región justifique que los cubamos sigan siendo esclavos de un sistema totalitario.

es más, no me quedan claras las diferencias entre la situación de Cuba hoy y la de Haití, realmente.

de todos modos, es cuestión de que los cubanos opinen. que ellos puedan elegir si quieren seguir en la segura miseria actual o probar seguir un camino que tal vez no asegura la riqueza pero que sí va a ser fruto de sus propias decisiones y no del payaso del birrete que los gobierna.