martes, octubre 03, 2006

Bolivia: lo que está por venir





“La Asamblea Constituyente es originaria, porque radica en la voluntad de cambio del pueblo, como titular de la soberanía de la nación. La Asamblea Constituyente es unitaria, indivisible, y es la máxima expresión de la democracia. En tal sentido, se encuentra por encima del poder constituido. La Asamblea Constituyente tiene plenos poderes, y tiene como mandato transformar y construir un nuevo Estado boliviano”.


Este es el artículo primero del reglamento que han acordado los partidarios de Evo Morales en Bolivia para la Asamblea Constituyente.

Esta gente ha declarado la Asamblea como "originaria". Esto significa que están por encima de todos los poderes establecidos en Bolivia. Desde esa cima legal todo les es posible hacer más allá de la oposición de algunas regiones.

Coincido con Rubén, gran seguidor de este tema, que estos sucesos no tienen la repercusión que se merecen.

Cuando las consecuencias de estos actos lleguen a las tapas de los diarios ya será demasiado tarde...

3 comentarios:

Mario Ronald Duran Chuquimia dijo...

Bueno, las cosas no estan tan graves como parecen...
quien nada tiene, nada teme, o no?
espero que publiques tus comentarios en el blog sobre la asamblea constituyente de Bolivia (www.laconstituyente.org)
Un saludo

Dieguistico! dijo...

Me pareció interesante el argumento de algunos líderes de provincias que se oponen a las "travesuras" de Evo... "Bueno, si la Asamblea es originaria, entonces significa que todavía no está decidido quien pertenece a Bolivia y quien no, y por ende nosotros vamos a tener que pensar si nos incorporamos a ese país o formamos otro".

Me parece que, al querer reinventar el fuego, a Evo le puede salir el tiro por la culata...

Claudia de Flores dijo...

Lo que es seguro, es que esos "líderes" de provincias, formen parte del país que formen, no querrán perder el control sobre los latifundios que tienen. Ésta es la clave de todo el tema, y la razón por la que condenan a millones de bolivianos a vivir como siervos de la época del feudalismo. Claudia de Flores